Críticas
El NIÑO Y LOS SORTILEGIOS, presentado por el ISA del Teatro Colón, una experiencia de voces y diseño de primer nivel, por Sergio Sosa Battaglia
Los alumnos del ISA enaltecen al Teatro Colón...
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  • 15 de Diciembre de 2015
  • Battaglia's:  

El niño y  los sortilegios

Musica: Maurice Ravel

Libreto: Sidonie-Colette

 

Teatro 25 de mayo – función del domingo 13 de diciembre (18 hs)

 

Producción del Taller de Integración Operística del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón

 

Elenco:

 

El niño: Rocio Fernandez  La madre: María Goso  

La Bergere:Milagros Burga El sillón:Luis Asmat Ramirez

El reloj: Juan Feico  La tetera: German Polón

La taza china:Eleonora Gaudelli   El fuego: Elizabeth Guerrero Rengifo

Pastorcito: Mauro Di Bert Pastorcita: Maria Florencia Molinero 

La princesa: Costanza Diaz Falú Las matemáticas: Pablo Scaiola

El gato: Juan Feico La gata: Trinidad Goyeneche 

El árbol: Augusto Nureña La libélula: María Goso 

La rana: Germán Polon El murciélago: Milagros Burga 

El ruiseñor: Natalia Salardino La lechuza: Pamela Rosenstock 

La ardilla: Maria Florencia Moliner 

Los números: Ana Sampedro, Pamela Rosenstock, Maria Florencia Molinero

 

Dirección musical: Emmanuel Siffert  Asistente de dirección musical:   Nicolás Kapustiansky

Direccion de coro:  Marcelo Ayub Dirección escénica: Mariana Ciolfi *

Dirección escenográfica:  Zacarias Gianni* /  Josefina Lettieri

Diseño de vestuario:  Luján Assad 

Asesoría general de realización de vestuario: Aurelia Espinola* Mirta Palacio

 Asistencia de dirección escénica  y stage manager: Josefina Lettieri

 

*GANADORES DEL CONCURSO PARA ALUMNOS DE LA CARRERA DE DIRECCION ESCENICA DE OPERA, TALLER DE VESTUARIO Y TALLER DE REALIZACION ESCENOGRAFICA

Fotos gentileza de Liliana Morsia

 

A finales de la primera guerra mundial, el director de la Opera de Paris, le pide a la célebre literata francesa Colette, la composición de un texto breve para una ballet. Ella lo llamo “Divertissements pour ma fille", cuestión que esta obra terminará siendo  llevada ya no como ballet sino como una pequeña obra:”opera” bajo el título de “El niño y los sortilegios” (L’Enfent et les sortileges) para el cual  Colette le la misma para musicalizar a su amigo Maurice Ravel, quien la estrenará en 1925 en la Opera de Montecarlo

 

Su planteamiento argumental es sencillo: niño bastante travieso que, al no poder quedarse solo en casa, convertirá su habitación en un caos; una madre que lo castigará ante sus berrinches  dejándolo solamente con una taza de té sin azúcar y un trozo de pan debido a negarse a hacer los deberes Él, da rienda suelta a su violencia y destroza los muebles, el papel de la pared, incluso ataca al pobre gato. Lo que él no sabe, es que la paciencia ya se ha terminado y esos objetos y animales cobraran vida, dándole una reflexión a través de los sortilegios.

El panel de solistas fue notorio, todos  en esta obra poseen destaques, nunca cayeron en la simpleza sino sus interpretaciones demostraron las amplias cualidades vocales de todos.

    Entre  todos los jóvenes intérpretes del Instituto Superior de Arte del Teatro Colon,  se destacaron  ampliamente su protagonista que da nombre al título la mezzo Rocío Fernández, la cual recreo un “enfent terrible” perfecto, su acción vocal demarco la escena constantemente.

Milagros Burga en los roles  de “la bergere/el murciélago" brindó sus roles con gran estilo vocal, gran claridad en sus recursos vocales con buen manejo escenico.

La princesa, fue una labor a destacar de parte de la soprano Costanza Diaz Falú quien desarrollo en cuerda de soprano ligera su rol de manera perfecta, gran caracter escénico y  la utilización del pianissimo de manera exquisita.

Maria Goso, brindó  a través de sus interpretaciones de "la madre/la libélula" un fuerte histrionismo escénico como vocal, de la severidad maternal omnipresente a la soltura en su libélula, dio buen manejo de recursos .

    Asimismo destacó la labor del tenor ligero Germán Polon, el cual realizó dos trabajos de composición "la tetera/la rana", de  manera a destacar por el uso de la impostación con una emisión del agudo de manera limpia y central.

Todo el resto, como bien dije, estuvieron magistrales lo cual no alcanzaría todo esta opinión escrita para darles su destaque pertinente, pero que en una palabra los define excelentes jóvenes que dan alegría al espíritu musical, dado las cualidades escuchadas.

    Otra parte de esta excelente versión fue la encargada del marco escénico, entre ellos estuvieron  los ganadores del concurso para alumnos de la carrera de dirección escénica de ópera, vestuario y taller de realización escenográfica: Mariana Ciolfi (dirección escénica) Zacarías Gianni (diseño escenográfico), Lujan Assad (diseño de vestuario), Aurelia Espinola (realización de vestuario). Todo la puesta escénica basada en un cuadro de Montdrian, retrotrae a un onirismo visual que cobra vida en un mundo real el cual se desencastra , para luego  recrearse en el mundo de la “fantasía” o la culpa del niño que cobra vida.  Una simpleza visual que trae consigo muchas lecturas, y que se mostró de manera concreta, con  utilización de un diseño de vestuario muy  a clima con la escenografía,  que sobre todo  nunca  pareció fuera de contexto. La simpleza de líneas dio un cierre a la obra , lo cual como expresé al principio se basó en la excelencia  de los jovenes interpretes como en el trabajo tanto de la dirección de coro encargado al Mtro Marcelo Ayub, pieza clave en el desarrollo del conjunto. Asimismo el Mtro  Emmanuel Siffert llevo en el podio la conjunción del genio de Ravel  a la acción de manera scherzada, con tempos brillantes y rápidos, dando un resultado entre ambos  maestros Siffert/Ayub, una obra que demostró  brillantez musical, con gran capacidad de elección vocal en base a una partitura tan compleja. Una simpleza de una pequeña obra que se convierte en un gran desafío.

 

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